Una experiencia de cantos colectivos espontáneos y un espacio para el autoconocimiento y la conexión humana, revitalizando saberes ancestrales.
La voz, el movimiento y el silencio como instrumentos de transformación, encuentro y apertura a la naturaleza universal. Una invitación a explorar y compartir nuestra intuición, resonancia, inteligencia colectiva y vitalidad.
La semilla representa la fuente de transformación: ubicada en el centro energético del corazón y el plexo solar, tiene la capacidad de convertir lo que ya no sirve en alimento y nutrientes para su propia evolución, mientras siembra nuevas posibilidades. Es, en esencia, el germen de la existencia, que al activarse, nos impulsa a expandirnos y a manifestar nuevas realidades.