¿En qué consiste el ACECHO?
Un ilustrador relato al respecto de Don Miguel Ruíz, autor del libro LOS CUATRO ACUERDOS
LA CUEVA DEL MEJOR GUERRERO
"Tiempo atrás hubo un hombre muy fuerte y muy alto que era soldado. Se llamaba a sí mismo el mejor guerrero. Es tuvo en muchas guerras y mató a mucha gente. En su pequeña nación, era un héroe. Todo el mundo le temía y respetaba. Hacía cuanto se le antojaba porque nadie lo detenía. Dondequiera que iba, decía: "Soy el mejor guerrero."
Un día, mientras él mismo afirmaba ser el mejor guerrero, un niño le grito:
-Yo no creo que seas el mejor guerrero¡
El soldado se enfureció. Alzó al niño del suelo y le dijo:
-Tienes suerte de ser un niño, pues muchos han muerto por menos que eso. Si no soy yo, ¿quién crees tú que es el mejor guerrero?
-En medio de la selva, en una cueva, hay un hombre que es realmente el mejor guerrero -contestó el niño.
El soldado fue de inmediato a la selva a buscar a su rival. Quería matarlo. Por fin, encontró la cueva y en tono desafiante gritó:
-Sal a luchar conmigo y veremos quién es el mejor guerrero.
Podemos imaginar su sorpresa cuando de la cueva salió un anciano. El viejo estaba tan débil, que apenas podía andar.
-Alguien me ha gastado una broma -rió el soldado-. Me dijo que eras el mejor guerrero.
-Quien te lo haya dicho, no miente -aseguró aquel anciano de ojos bondadosos-. Yo soy el mejor guerrero.
-Primero un niño. Ahora un anciano. No quiero tener que matarte.
-Si lo hicieras, eso sólo demostraría que eres un asesino, no un guerrero. No creo que tengas el valor de vivir solo, como yo, en la selva -dijo el anciano.
-Hummm -se sorprendió el soldado.
-Te desafío a vivir un año entero en esta selva. Pasado ese tiempo, ven a verme otra vez y veremos quien es el mejor guerrero.
El soldado aceptó el reto y vivió en la selva durante todo un año. Se convirtió en un gran cazador. Aprendió del águila. Aprendió del jaguar. Y aprendió de la araña.
Volvió a ver al anciano, y éste le desafió de nuevo a quedarse otro año y a usar las técnicas que había aprendido sobre la caza para capturar conocimiento.
-Tras un año de capturar conocimiento, ven a verme otra vez y decidiremos quién es el mejor guerrero.
El soldado usó las técnicas del cazador, del águila, del jaguar y de la araña, lo aprendió todo sobre la naturaleza, sobre las estrellas, los animales y las matemáticas. Acumuló mucho conocimiento y cuanto más aprendía, mayor era su vanidad. Se decía a si mismo: "No hay duda. Soy el mejor."
Cuando regresó junto al anciano, éste le desafió a quedarse otro año capturándose a sí mismo. El soldado aceptó el reto.
Empezó a capturar cada emoción, cada acción, cada reacción que tenía. Comenzó a verse y a enfrentarse a sí mismo. Lucho con su sistema de creencias. Empezó a aceptarlo todo y a amarse. La transformación fue tan sorprendente que, en muy poco tiempo, sólo tres meses después, supo realmente que el anciano era su maestro, su profesor, y también el mejor guerrero. Sintió mucho amor por el anciano. Y sintió compasión por toda la gente a la que había herido. No podía esperar para volver a ver al anciano, así que regresó a la cueva y lo llamó.
Pero el anciano no salió. Vacilante, el soldado se adentró en la cueva y lo único que encontró fue un cuerpo inerte. El anciano había muerto.
Entonces el soldado decidió que se quedaría en aquella cueva y se convertiría en el mejor guerrero. Ahora está alli, esperando TU desafío."